¿Qué ocurre cuando no hay jefes ni cargos en una empresa?

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Tony Hsieh anunció el año pasado que en Zappos, una de las marcas de retail más importante de Estados Unidos, ya no iba a haber más jefes ni cargos en las tarjetas. Se llama holacracy y consiste en romper las jerarquías verticales para pasar a a un modelo de gestión por círculos auto-gobernables, donde el foco se pone en el proyecto y no en la persona. Esta iniciativa es, sin duda, una fórmula moderna de gestión de personas pero, por encima de todo, es una nueva vuelta de tuerca en la estrategia de InBranding de Zappos.

Al anular el reporting tradicional a un jefe, hace que la persona no tenga más remedio que agarrarse a la marca, que es a fin de cuentas, quien le da de comer. Si además, en mi tarjeta sólo queda mi nombre y la marca, no hay duda que el lazo se estrecha.

Cuando promovemos la auto-responsabilidad, el foco en el proyecto y no en la persona (jefe), y permitimos la creatividad individual dentro de una empresa estamos haciendo crecer la cultura empresarial y el valor de la marca.

Si quieres un poco más de información acerca de esta iniciativa, de la que también participan empresas como Twitter, te dejo este link.

http://www.washingtonpost.com/blogs/on-leadership/wp/2014/01/03/zappos-gets-rid-of-all-managers/

Olé una vez más por Zappos!

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InBranding en el sector de la automoción

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Recientemente recibo una noticia de prensa de un lector nuestro, y profesor de comunicación de la UAB, Joan Ramón Molero. En ella, podemos leer el titular “Si trabajas en BMW conduce un BMW” y el texto presenta así la noticia: “La crisis agudiza el ingenio y sino que se lo pregunten a los 7.000 trabajadores de la alemana BMW que se han encontrado con una carta en la que dos directivos de la automovilística se preguntaban“ ¿Dónde está el error aquí?”. El “error” que han cometido estos destinatarios no es otro que pasar de la marca que ha hecho célebre el ¿Te gusta conducir? y sentarse en un Mercedes o un Audi”.

Sin duda, nada tiene que ver con una campaña de InBranding. Tan s´lo es una campaña de venta interna, y si se desarrolla de la manera que se apunta en el artículo más bien podría ser, incluso, contraproducente desde la perspectiva de InBranding. Lo realmente importante de esta noticia es la reflexión “Algo habremos hecho mal”. El Marketing ha invertido millones de Euros en acercar las marcas a los consumidores y se ha olvidado de los grupos de interés y, en especial de los empleados. Esto es visible en algunos sectores como el de la automoción. A lo largo de este blog reflexionaremos acerca de la aplicación de InBrnading en diferentes sectores. Analicemos ahora los puntos clave de la importancia del InBranding en el sector de la automoción.

Marcas de gran valor añadido. Las marcas de automóviles aportan mucho valor añadido a sus compradores. La clave para luchar contra las próximas ofertas low cost como Tata Nano no es otra que añadir valor a la marca. Si el interior de la empresa no “ama” la marca olvidémonos de conseguirlo en el exterior y en consecuencia del valor emocional que le aporta.

Decisión de compra prescrita. La prescripción por amigos y familiares juega un papel fundamental en la compra de un automóvil y esa prescripción es libre, es decir que no figura en la nómina. Podemos obligar a un empleado a conducir un BMW, pero no a recomendarlo a su vecino.

Grandes organizaciones. Estamos hablando de grandes organizaciones que suman las empresas comerciales, en muchos casos las fábricas instaladas en el país, los proveedores de todo tipo; etc. Si contamos las personas que tienen relación de trabajo directa o indirecta con una marca de automoción y conseguimos que todos ellos tengan una imagen favorable y motivos para prescribirla, conseguiremos llegar a la cuota de mercado deseada sin apenas salir de “casa”

Múltiples grupos de Interés. Además, los grupos de interés que están alrededor de una industria así son muchos y, en consecuencia, pueden actuar como canales de amplificación de valor de marca. Me refiero además de empleados y proveedores a su Red de Concesionarios (clientes), Instituciones públicas y privadas, el circulo empresarial y académico, periodistas y otros líderes de opinión.

Cualquier Director General de una empresa de automoción debería pensar en esto antes de poner un céntimo más sobre el consumidor para evitar tener que hacerse la reflexión que se hacían los directivos de BMW.

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